Quedarse solo en casa

Quedarse solo en casa

Los perros són animales sociales, por lo que no es natural para ellos estar solos largos períodos de tiempo. La mayoría de los cachorros muestran ligeros síntomas de estrés cuando son separados de su madre y sus hermanos. Este estrés suele manifestarse con ladridos, lloriqueos, aullidos, destrucción o eliminaciones inadecuadas. Por lo que es normal que muestre estas conductas durante el proceso de aprendizaje de quedarse solo.

No te enfades. Si le riñes en estos momentos le estarás dando más motivos para estar estresado mientras se queda solo. Por otro lado, el perro muestra estas conductas por el deseo de interactuar contigo. Si en algún momento le prestas atención (de cualquier tipo) mientras él hace esas conductas estarás reforzándolas. Intenta prevenir al máximo y controlar el ambiente para que no ocurran estas situaciones. Si ocurren, ignoralo y ten paciencia (procura que el perro tenga objetos masticables para que pueda encontrar una alternativa a interactuar contigo).

¿Cómo enseñar a tu cachorro a ser más independiente?

Los cachorros tienen que aprender a estar cómodos estando solos en casa. Usar un parque de cachorros o una jaula grande es la mejor herramienta para garantizar su seguridad. Estar solo se enseña estando acompañado. Empezaremos cuando haya gente en casa para que no asocie el quedarse en su zona con tu ausencia.

Lo dejaremos algunos momentos del día (mientras tengas que hacer alguna tarea y no puedas estar por el cachorro, por ejemplo, mientras cocines o mientras mires una película). En estos momentos procura dejarle distracciones e ignorarlo si pide atención.

 

Las distracciones que le vas a dejar en su habitación pueden ser:

➢ Comida u objetos masticables. Es aconsejable ir variando las texturas de los objetos para que tu cachorro pueda tener una mayor experiencia. Ejemplos: Huesos, cuerno de búfalo, astas de ciervo, tendones, juguetes de caucho, etc… Estos últimos siempre procurando que no los puedan romper y hacerse daño o engullir .

➢ Comida. La ración de comida/pienso que tu cachorro tiene que ingerir cada día se puede poner directamente en un comedero o, mejor aún, la podemos convertir en un reto. Esconder las croquetas de su comida es una distracción fácil de realizar. Usa una manta olfativa (snuffle mat) para este fin, pero, las primeras veces, supervísalo bien para asegurarte que no la destroza y engulle.


➢ Juguetes interactivos. Con esta herramienta, como en el anterior caso, planteas un reto a tu cachorro. Para conseguir la comida también tiene que esforzarse. Es importante adaptar el juguete a nuestro cachorro y a su nivel de experiencia, ya que, si el reto es muy complicado, puede que se frustre y no lo consiga. Al principio, para garantizar el éxito, usaremos juguetes sencillos, como, por ejemplo, juguetes tipo Kong®. El objetivo es que consiga estas recompensas estando solo y no dependa de nosotros para conseguir esos pequeños logros.

 

Habrá momentos en los que tu cachorro esté tranquilamente durmiendo o concentrado y entreteniéndose con las distracciones proporcionadas. En otros, sus expectativas no se cumplirán y intentará salir para estar contigo. En estos momentos lo tienes que ignorar mientras hace el “espectáculo». Puede lloriquear, aullar, ladrar, etc… o incluso intentar escalar la valla del parque o abrir la puerta de la jaula o trasportín. Si este momento se da es crucial que aguantes hasta que se calme. Una vez se haya calmado (lo más habitual es que se acaben durmiendo de cansancio) puedes dejarlo venir contigo o, si se ha dormido, dejar que descanse y abrirle la puerta más tarde.

Las despedidas y las llegadas a casa tienen que ser tranquilas y calmadas, así tu cachorro les dará menos importancia. Tener una rutina de horarios también te ayudará a gestionar todas las emociones del perro. Puedes indicarle que te vas de casa con una señal. Cuanto más predecibles sean tus ausencias (su entorno más inmediato), menos inseguró será y más tranquilo se quedará.

¿Cómo enseñarle a dormir solo?

Te has convertido en la nueva madre de tu cachorro. Es normal que se cree un apego de la misma forma que se crearía con su madre. Tienes que trabajar el desapego pero este debe ser gradual. Por las noches, las primeras semanas, tanto si usas una jaula o un parque, deja al cachorro dormir cerca de ti, en la misma habitación. Así también podrás controlar las posibles eliminaciones que se le puedan escapar durante la noche.

De manera progresiva, puedes trasladar su zona (parque o jaula) a medida que se vaya adaptando al nuevo hogar. Si, como es habitual, solo dispones de una zona para el cachorro, colócala durante el día dónde quieras que duerma en un futuro y, durante la noche, cámbiala a la habitación. Cuando veas que el cachorro ya se adapta a su nuevo hogar y se siente seguro (mínimo 3 semanas) te puedes plantear ir moviendo la jaula o parque, progresivamente, fuera de la habitación. Cuando lo hayas logrado, entorna la puerta de manera progresiva hasta poderla cerrar, siempre y cuando y el cachorro esté tranquilo y no se asuste. Este período suele durar unos tres meses hasta que el cachorro pueda empezar a dormir solo en una habitación cerrada.

Si vamos demasiado rápido, puede que tu cachorro se sienta solo y llame a su «manada». En estos casos, lo ideal es ignorarlo, ya que si haces algún tipo de ruido que le indique que le estas escuchando, estarás reforzando estas conductas molestas y se perpetuarán. Si, por tus vecinos no puedes permitirte la opción de ignorarlo tendrás que asumir que has ido demasiado rápido en el proceso y que tienes que retroceder algunos pasos para repetirlos de forma más gradual.

Durante el día, tienes que trabajar que el cachorro se quede solo en la zona donde quieres que, en un futuro, vaya a dormir. Si durante el día no aguanta ni unas horas no puedes pretender que aguante toda la noche. Durante el día dejalo en su zona dos veces mínimo mientras realizas alguna tarea. Es importante que, antes de dejarlo allí, dediques tiempo a realizar una actividad física adaptada a su edad, seguida de una actividad de relajación. Esto aumentará las probabilidades de que duerma tranquilamente y, también, disminuirá la expectativa de jugar contigo, y que, al no poder acceder a ti, ladre por frustración.

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