Conductas higiénicas

Conductas higiénicas

El aprendizaje de las conductas higiénicas es un proceso progresivo. Somos las personas responsables del cachorro las que debemos proporcionar las condiciones adecuadas para que este fenómeno ocurra en los parámetros deseados. Además de las condiciones, también debemos formar parte activamente de su educación. Dicho de otra manera: no solo debemos proporcionar los medios y condiciones, sino que, además, debemos implicarnos de forma activa en este aprendizaje por parte del cachorro.

Por otro lado, saber cómo maduran, de forma natural, las distintas fases de eliminación durante los periodos críticos del desarrollo, nos dará información para entender por qué suceden ciertas cosas.

Las fases de eliminación durante los periodos críticos

Periodo neonatal (0 a 12 días)

En este periodo, el cachorro no tiene la capacidad de evacuar voluntariamente. Es la madre que, mediante el lamido de la zona perianal, estimula al cachorro y provoca las eliminaciones.

Periodo de transición (a partir de los 12 días)

Empiezan a evacuar voluntariamente dentro del nido y la madre se ocupa de la higiene de la paridera.

Durante el periodo de socialización

A partir de las 3 semanas

Empiezan a eliminar fuera del nido, sin ninguna preferencia de lugar y sustrato.

A partir de las 8 semanas

Los cachorros empiezan a adquirir una preferencia de lugar y sustrato para sus deposiciones. Buscará de forma activa su lugar preferido para evacuar lejos de su zona de descanso, hidratación y alimentación. Durante este periodo hay que evitar que el cachorro coja preferencia por el suelo del interior del hogar. Los cachorros que, durante este periodo, han estado enjaulados durante mucho tiempo al día, como los cachorros que se venden en las tiendas, aprenden a eliminar allá donde comen y duermen. Esto ocurre por la imposibilidad de alejarse de las zonas de descanso y alimentación al estar encerrados en un espacio muy pequeño. Esta situación genera un problema muy difícil de solucionar, puesto que estos cachorros han aprendido a eliminar en la misma zona donde hacen vida.

La salud es lo primero

En primer lugar debes asegurarte que tu cachorro se encuentra en perfecto estado de salud. Un cachorro con el sistema digestivo o el tracto urinario afectado no está en las condiciones adecuadas para que este aprendizaje se desarrolle satisfactoriamente. Acude a tu veterinario de confianza para una revisión que incluya un análisis de orina, coprológico y, si es necesario, un tratamiento de desparasitación. Las infecciones, los virus y los parásitos, además de provocar diarreas y aumentar la frecuencia de las micciones pueden poner la vida de tu cachorro en grave peligro.

Capacidad de retención

La capacidad de retención de tu cachorro es muy limitada. Esto quiere decir que tiene necesidades continuas y frecuentes. Su vejiga es pequeña y, como está en crecimiento, se alimenta varias veces al día porqué su metabolismo es una auténtica locomotora. En estas condiciones tu cachorro tiene necesidades prácticamente cada dos horas. Lo ideal, es que puedas sacar a tu cachorro a la calle para que aprenda a eliminar fuera de casa, pero la realidad es que no podrás hacerlo siempre que él lo necesite, porqué también tienes otras responsabilidades que atender. Además, depende de dónde vivas, dejar que toque el suelo del exterior puede ser peligroso si tu cachorro no ha completado aún su plan de vacunación. Por este motivo tienes que preparar una zona adecuada en el interior de tu casa para que tu cachorro pueda eliminar en ella cuando no puedas sacarlo a la calle.

Preparación de la zona adecuada

La zona adecuada tiene que ser accesible para tu cachorro siempre que esté en casa. Si el cachorro no tiene acceso a la zona destinada para la eliminación y el tiempo de espera excede su capacidad de retención, no tendrá más opción de eliminar en una zona inadecuada. Lo ideal, es que la zona adecuada para eliminar esté dentro de la habitación de tu cachorro o el lugar destinado para su confinamiento. Si mantienes a tu cachorro confinado, porque no puedes ocuparte de él, tendrá acceso a la zona adecuada. Si está fuera de su cuarto, solo tendrás que dejar la puerta abierta para darle acceso.

Dentro del cuarto de tu cachorro, la zona adecuada será contraria a su zona de descanso e hidratación. Recuerda que, de forma natural, a partir de las 3 semanas, los cachorros abandonan el nido para realizar sus deposiciones. Por esta razón, podemos anticipar que no evacuará demasiado cerca de su cama (a nos ser que sea un cachorro que ha vivido en espacios muy pequeños hasta pasados los 2 meses de edad). Una vez identificada la zona contraria a la de su descanso, deberás colocar el sustrato.

Cuando hablamos de sustrato no nos referimos a sustratos áridos como los que se usan en los sanitarios para gatos. Nos referimos a materiales absorbentes, como papel de periódico, empapadores, cartón o los rollos de papel que usan los pintores para no manchar el suelo. El cartón reciclado es, quizá, la opción más económica.

Una vez escogido el sustrato, cubre el máximo de superficie posible con él. Cuanta me nos superficie dejes por cubrir, menos probable será que elimine directamente en el suelo de casa y, con ello, que coja preferencia por el suelo de tu hogar.

Con el paso de los días, verás que tu cachorro tendrá preferencia por evacuar en una zona bastante localizada encima del sustrato. Cuando esto empiece a ser evidente, puedes reducir lentamente la zona cubierta hasta que únicamente cubras ese lugar concreto donde siempre evacúa. Cuando consigas llegar hasta este punto, tendrás a tu cachorro acostumbrado a eliminar encima del sustrato escogido.

Los momentos más probables

Existen unos momentos donde tu cachorro es más probable que elimine. Si los conoces, podrás anticiparte y sacarlo a la calle o, por lo menos, llevarlo a la zona adecuada que has preparado.Estosmomentos son:

➢ Al despertarse. Por la mañana o, después de un periodo de descanso, su vejiga estará llena.

 

➢ Después de comer. El estómago lleno presionará su vejiga y sus intestinos. Cuando esto sucede, tu cachorro sentirá la necesidad de evacuar.

➢ Después de una sesión de juego intenso o ejercicio físico.

➢ Después de experimentar emociones fuertes.

Cada vez que se dé uno de estos momentos, saca a tu cachorro a la calle o llévalo a su zona adecuada. Espera unos minutos. Con casi toda probabilidad tu cachorro evacuará. Cuando lo haga, espera a que acabe y felicítalo.

La educación activa

Entendemos como educación activa tu intervención directa aplicando consecuencias y favoreciendo el aprendizaje. Lo primero que tenemos que decirte es que nunca castigues a tu cachorro por eliminar en una zona inadecuada. Si lo castigas aprenderá que hacerlo contigo, frente a ti o en lugares visibles es peligroso. El castigo no ayudará a que lo haga en el lugar adecuado, ayudará a que lo haga en lugares escondidos. Además, el castigo perjudicará su aprendizaje para eliminar en la calle, porqué fuera de casa siempre estará delante de ti atado a una correa. Si lo ves eliminando en una zona inadecuada, puedes interrumpirlo sin asustarlo ni regañarle, después, llévalo a la zona adecuada para que, si es posible, termine. Si te encuentras alguna eliminación en casa, simplemente debes limpiarlo y nada más.

 

Cuando lo haga en una zona adecuada, ya sea en la calle o en la zona donde has colocado el sustrato, no lo interrumpas, espera a que acabe y felicita y premia a tu cachorro.

También puedes inducir la eliminación en la zona adecuada utilizando atrayentes. Un atrayente es un olor que le induce a evacuar en la zona deseada. Existen atrayentes comerciales, pero el mejor siempre será su propia orina. Si tu cachorro ha evacuado en alguna zona indebida, antes de limpiarla, moja un poco del sustrato en él. Cuando cambies

el sustrato sucio, siempre deja algún pedazo antiguo para que conserve un poco de olor a orina. El olor le recordará cuál es la zona adecuada y será más probable que vuelva a eliminar encima.

Las salidas a la calle

El número de salidas a la calle debe ser inversamente proporcional a su capacidad de retención. Cuanta menos capacidad de retención, más salidas a la calle. Para que te hagas una idea, si tu intención es que tu cachorro haga desde el inicio todas sus eliminaciones fuera, los cachorros de 3 meses y medio deberían salir cada 2 horas a la calle. Además, siempre que se despierte por la mañana o se levante de una siesta, y después de cada comida también debería salir.

Si el cachorro es muy joven puede verse abrumado por los estímulos del exterior y no ser capaz de evacuar en la calle.

Si esto sucede, cuando vuelvas a casa no le quites la correa, así restringirás los movimientos de tu cachorro. Mantén al cachorro contigo unos minutos y, después, llévalo a beber agua y vuelve a bajar a la calle. Así entorpeces que evacúe en casa y facilitas que lo haga en la calle. Si es necesario, lleva algún atrayente contigo. Un pedazo sucio del sustrato podría valer.

También puedes realizar algún ejercicio aeróbico moderado adaptado a su edad, para que, una vez agitado, le entren ganas de evacuar. Realiza algunas carreras cortas animándolo a que te siga, así, además de estimular a tu cachorro a que elimine, también trabajas la llamada.

Otra ayuda que te puede dar buenos resultados es realizar el paseo con algún perro adulto de confianza. A edades tempranas el aprendizaje social juega un papel importante. Si tu cachorro ve cómo un perro adulto realiza sus micciones, es más probable que él también lo haga.

La limpieza de las eliminaciones en zonas no adecuadas

Cuando tu cachorro ha tenido algún “accidente” dentro de casa, es importante que limpies bien para minimizar el riesgo de que vuelva a ocurrir. Sabemos que no hace falta que te expliquemos cómo se usa la fregona, pero sí creemos importante darte algunos consejos valiosos. La limpieza no debe ser sólo desde la perspectiva humana, también lo debe ser desde la perspectiva del olfato de tu cachorro. Tienes que eliminar cualquier resto de olor de su evacuación, o quedará una huella odorífica que le indicara que ese lugar es el lugar adecuado. Es importante que no uses lejía ni productos de limpieza con base de amoníaco. Ni uno ni otro descomponen la molécula de la orina y, aunque tu no lo puedas percibir, si limpias con estos productos el olfato de tu cachorro distinguirá el olor de sus propias evacuaciones.

Para una limpieza adecuada utiliza jabones enzimáticos o productos con oxígeno activo. Estos productos son los que descomponen la molécula de la orina y evitarás que tu cachorro perciba el olor. Los jabones en polvo para lavar la ropa son enzimáticos, solo tienes que introducir el jabón en el cubo de fregar. Otro consejo es cambiar siempre el agua del cubo después de cada fregado.